Reseña: Final Fantasy VIII

Publicado: 16 diciembre, 2010 en Juegos

Hacia inicios del año 1999 vería la luz uno de los juegos de video más esperados en épocas recientes: FINAL FANTASY VIII. Precedido por una extenuante campaña publicitaria y heredero de la excelente acogida que la entrega anterior (Final Fantasy VII) había generado entre la comunidad de gamers, el juego fue un éxito de ventas instantáneo.  Y no era para menos.

Este título recogía justamente lo mejor de Final Fantasy VII, lo estilizaba aún más e incluía detalles que los fanáticos habían estado esperando por mucho tiempo además de un reto que remitía directamente a las primeras y difíciles entregas de la serie (Quien haya jugado Final Fantasy I, II ó III sabrá a qué me refiero…)

Personalmente hablando, no pude tener la oportunidad de disfrutar este juego sino hasta el año 2002. Y admito, no sin un poco de vergüenza, que no pude terminarlo. No por falta de tiempo, sino por su dificultad.

Ha sido hasta este año cuando habiendo sido lanzado nuevamente a la venta a través de descarga en la PlayStation Network que me he tomado el tiempo para dedicarme por entero a jugarlo nuevamente y de una vez por todas acabarlo.

Y he de confesar que ha sido una experiencia valiosa, la cual intentaré describir en las siguientes líneas.

Hablar de la serie Final Fantasy es mencionar a una de las sagas de videojuegos más famosas de nuestros tiempos: su influencia y legado en el género RPG es indudable así como su prestigio, los cuales le han colocado en un lugar envidiable a nivel mundial en el mercado de videojuegos. Este año salió a la venta la entrega número XIII.

Todas las historias de Final Fantasy son independientes las unas de las otras, (a excepción de las secuelas directas de las entregas IV, VII y X, que no llevan un número diferente). Y en cada una de dichas entregas, los programadores introducen nuevos elementos y experimentan con varias características del gameplay.

Como se mencionó en un inicio, Final Fantasy VIII vino a cosechar el éxito que Final Fantasy VII sembró años antes. Es un juego apabullante en todos los sentidos y en su momento puso a trabajar al PlayStationOne a su máxima capacidad. El juego reparte toda la aventura a través de 4 CD’s lo cual puede dar una idea muy clara acerca de su extensión.

File:Final Fantasy 8 ntsc-front.jpg

Final Fantasy VIII se desarrolla en un ambiente 3D, tanto con gráficos que se generan en tiempo real así como con fondos pre-rendereados (tal cual ocurría con las primeras entregas de la saga Resident Evil).  Además introduce hermosos videos en momentos clave de la historia, la cual relata las vivencias de un grupo de alumnos (llamados “SeeDs“) recién egresados del “Garden” (una especie de Academia Militar) en el continente de Balamb.  Ellos forman parte de una élite de soldados que son contratados para diversas misiones (como una suerte de mercenarios) y por lo general, todos los continentes del mundo en el cual ocurre la historia cuentan con una Academia de la misma naturaleza.

Los protagonistas de Final Fantasy VIII son:

SQUALL.- Es el personaje principal de la historia.  Es un chavo taciturno y antisocial al que le cuesta mucho expresar sus pensamientos  e ideas de una manera sutil. ¡Y qué decir de sus sentimientos!  Tiene el mérito de dominar en batalla el uso de un híbrido entre espada y pistola de manera muy eficiente.

ZELL.- Un chico bonachón, bastante jovial y comelón. Experto en artes marciales.

SELPHIE.- Una delicada y joven entusiasta (la más diminuta del grupo), que además es sentimental.  Maneja una especie de chacos.

QUISTIS.- Fungía como tutora de Squall y otros alumnos mientras estudiaban en el Garden. Es una mujer alta, rubia y tiene un aire de intelectual. Sus acciones mantienen a todos dentro de un margen de cordura aceptable. Su arma es el látigo.

IRVINE.- Un casanova con poco éxito en toda la extensión de la palabra que, además, es un francontirador excelente.  Junto con Zell, tiene algunos de los momentos y comentarios más hilarantes dentro del juego.

RINOA.- Es una aristócrata y activista política, único personaje principal del juego que no es un SeeD. Desde el principio se siente atraída a Squall y sus sentimientos crecen conforme avanza la trama.

SEIFER.- El antagónico de Squall. Es un chico ambicioso, presumido y prepotente que no pierde oportunidad de lucirse cuando puede hacerlo. Tiene una enemistad muy marcada con Squall y al inicio del juego se enfrentan en una pelea que ocasiona que ambos terminen con cicatrices en el rostro. Tuvo una leve historia romántica con Rinoa.

File:FFVIIIgirls.jpg

(Selphie, Rinoa y Quistis)

La historia explota justo en el momento que Squall,  Quistis, Selphie, Zell y Seifer se graduan de la Academia “Garden” de Balamb. Este instante coincide con la invasión del continente de Galbadia a Balamb y es aquí cuando el grupo de Squall es contratado por Rinoa y su movimiento de resistencia para liberar al pueblo de Timber que también está siendo hostigado por Galbadia. Durante este lapso ellos descubren que detrás de los movimientos militares invasores se encuentra una misteriosa mujer: la bella bruja Edea. Seifer no forma parte de este escuadrón de ataque.

Eventualmente a los SeeD’s se les asigna la misión de asesinar a Edea y en este momento se les une Irvine a la causa y la trama comienza a complicarse a niveles casi insospechados.  Seifer termina uniéndose al bando contrario (el de la bruja) y los protagonistas se enfrentarán a él varias veces durante el desarrollo del juego. Una vez que los SeeD’s fallan en su intento de asesinato, al mismo tiempo comienzan a experimentar una serie de viajes a través del tiempo que, de entrada, no tienen explicación alguna.

Así conocen a un revolucionario llamado Laguna Loire y su grupo de amigos, a través de una serie de flashbacks donde se desarrolla paralelamente otra trama de casi igual importancia que la principal. De esta manera descubren que en el pasado otra bruja de nombre Adel también lanzó ataques de la misma manera que Edea se encuentra haciéndolo en el presente, logrando por completo su objetivo y sometiendo al mundo en una tiranía que finalmente termina gracias a la lucha de Laguna.

No voy a relatar el resto de la historia, porque de verdad alcanza momentos de gran complejidad, tales como la presencia de una tercera bruja de nombre Ultimecia que se encuentra en el futuro, viajes al espacio y una amnesia colectiva que experimentan los personajes principales. Y a pesar de tener un inicio lento y hasta cierto punto tipificado, la trama de Final Fantasy VIII poco a poco coge forma mezclando muchísimos personajes que desarrollan aventuras paralelas ofreciendo finalmente un alucinante relato de ciencia ficción fundido con fantasía lleno de vueltas de tuerca inesperadas y que vale la pena conocer, pues se aleja de muchos clichés típicos, aunque quizá en su intento por ser muy original, termina volviéndose raro y no es tan adictivo como en el caso de Final Fantasy VII. Y, de cualquier modo, la historia termina siendo opacada por los demás valores de producción del juego.

Un detalle importante es que, contrario quizá a lo que la promoción de Final Fantasy VIII  indicaba, la historia de amor entre Rinoa y Squall no es la que mueve los hilos de los eventos que se suscitan en el juego. Simplemente forma parte del mosaico de aventuras que envuelven a estos personajes.  Si bien es cierto que cada titulo de Final Fantasy se desarrolla alrededor de un tema en particular, Final Fantasy VIII se centra más en el amor fraternal, la amistad y en la importancia de nuestras memorias que en la historia romántica per se. Al final, el juego no es ni más ni menos cursi que cualquiera de las otras entregas de esta serie, la diferencia estiba en que aquí está muy remarcado el aspecto sentimental como parte de la propia imagen del título (Para muestra basta el logo de la portada, que muestra a Squall y Rinoa abrazados).

El gameplay del título es también interesante. Si bien sigue siendo fiel a las batallas mediante comandos, éstas se desarrollan de forma más dinámica, de tal modo que al estar enfrentando a tus enemigos tienes que actuar muy rápido, pues si te tardas demasiado, tu contricante te podrá seguir atacando en tanto no te decidas a lanzar un contraataque.

Sin embargo, el sistema de administración de los puntos de experiencia, magia, invocaciones y demás, es muy complejo. Los programadores diseñaron el “Junction System” para este juego en particular, que permite determinar la intensidad de los ataques de cada personaje no únicamente por su experiencia, sino también por la cantidad de magias con las que cuentes y a las que hayas “unido” tus habilidades. Entonces pues, la fortaleza de tu personaje dependerá también de estas “uniones” entre magia y estadísticas personales. Además, los hechizos no los aprenderás, los obtendrás de las diferentes escenas que visites ya sea del medio o de los enemigos.  Las invocaciones (Summons, conocidas en FFVIIIcomo “GF” Guardian Forces) funcionan un tanto como mascotas a las que hay que cuidar y enseñar continuamente habilidades (sin llegar a la complejidad del sistema de los pokémon o tamagotchi) a fin de que se mantengan en forma durante las batallas y te ayuden a derrotar a tus rivales de manera eficiente.

Sin embargo, para un neófito, una persona con poca paciencia o alguien recién iniciado en el apasionante mundo de los RPG’s, este sistema puede parecer confuso y difícil de comprender, a tal grado que puede ocasionar que le cueste mucho trabajo avanzar en el juego, ya que del dominio de dicho sistema depende en buena parte el éxito que se tenga en avanzar en el título.  Incluso si no se conoce a profundidad este sistema, el jugador podría quedarse fácilmente atorado sin posibilidad alguna de continuar con la historia.

Y el juego no es nada sencillo. Si bien la baja dificultad fue una queja común en Final Fantasy VII, para la octava entrega los programadores modificaron radicalmente esta situación, y crearon un juego que exige de mucho tiempo, paciencia  y atención a los detalles por parte del jugador.  Si decides embarcarte en esta aventura, deberás tomar en consideración que pasarás muchas horas intentando derrotar a un solo enemigo y que la pura experiencia acumulada en batallas anteriores no será garantía alguna de éxito en las posteriores. Como detalle: me tardé más de 4 horas en lograr desarrollar una estrategia efectiva para vencer al enemigo final. El juego dura unas 50 horas en promedio, y eso sin recorrer todas las misiones alternas que existen, entre las que se incluye un mini-juego de cartas bastante adictivo.

Por su parte, el diseño de producción, personajes y escenarios es apabullante. Sencillamente majestuoso, repleto de colores y bizarros elementos que se funden unos con otros y el diseño de las ciudades está inspirado en urbes europeas, así como de medio oriente, siempre con un toque de modernismo industrial futurista. Seguramente muchas de estas imágenes quedarán fijas en tu memoria por mucho tiempo.

La música, como siempre que viene de la mano de Nobuo Uematsu, es muy bella, llena de momentos sinfónicos, épicos, que evocan a la melancolía  y mantienen ese sentimiento de pérdida y búsqueda de una ilusión por vivir en todo momento. Incluso FFVIII inauguró la tradición de crear un tema central para cada juego, mediante la canción “Eyes on Me” (interpretada por la japonesa Faye Wong ) que, sobra decirlo, forma ya parte fundamental del bagaje cultural de cualquier videojugador que se considere de respeto.

Whenever sang my songs, on the stage, on my own…

Como antes ya he dicho, los videos incluidos en el juego son la cereza del pastel. Si bien el juego adolece de una actuación de voz (lo cual hubiese sido más que excelente), la producción de dichos videos bien podría haber competido con cualquier película de ciencia ficción de alto presupuesto creada por la misma época, pues mejoró notablemente lo antes logrado en Final Fantasy VII y lo elevó a una enorme potencia.  Todos los personajes fueron creados meticulosamente, quizá unos parecerán muy ñoños y otros demasiado insufribles, pero sus personalidades están muy bien delineadas y son acordes a su físico y movimientos. Además algunos diálogos son muy ingeniosos y divertidos.

En suma, Final Fantasy VIII es un excelente logro. Una conjunción de creatividad, talento y pasión desbordada en forma de videojuego. Seguro que su dificultad puede ser una limitante para que sea disfrutada por todos, pero si eres un amante de los RPG’s y tienes la madera necesaria para enfrentarte a  este reto, te aseguro que no te arrepentirás. Sólo necesitas paciencia, mucha paciencia para dominarlo. Al final la experiencia será gratificante, aún cuando la historia no sea tan atractiva o apasionante como sucede con los demás títulos de esta serie.

Final_Fantasy_VIII.jpg FF VIII

comentarios
  1. Ponch dice:

    ah si ese juego me lo habían prestado para el play I que tiempos aquellos nadamas que se trababa como a 10 minutos de empezar el juego así que nunca pude ver que onda… hasta ahora… se ve bueno

  2. JESÚS L dice:

    Hola, cómo estás, estaba viendo mi correo y vi un mail tuyo algo añejo, cómo has estado??, cómo te va en las fiestas navideñas?, ta padre tu blog, estuve paseando por aquí y está bastante entretenido.
    Bueno pues aprovechando la visita te mando un saludo y espero que el siguiente año sea muy bueno para ti, me contaron que te han mandado de viaje, se ve que sí te consienten allá… cuídate y estamos por aquí en la red.

    Jesús.

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